Pacto de Gobierno de coalición,  integración, pluralidad  y participación democrática.  PSOE + PA + V

¿ Por qué repetir eternamente las mismas lentejas si se puede tomar  arroz con leche que gusta a más gente. ?

 

El Pacto de 1995

Ya una vez, estando entonces en la política activa municipal de Puerto Real propuse a varios partidos que no alcanzábamos mayoría , que hiciéramos un pacto legítimo que se llamó  Pacto por Puerto Real y que a mi me gustaba denominar Pacto por la Democratización de Puerto Real o Pacto contra la Dictadura, según hubiera que explicar su carácter constructivo o su vertiente de oposición al régimen existente,  pacto en cualquier caso consistente en una distribución colegiada de responsabilidades, con alternancia rotativa en la Alcaldía , para sanear en todos los aspectos Puerto Real  y  dejando descansar al compañero Barroso en la merecida oposición.

La idea de la alcaldía rotativa,  apartándose de la fórmula habitual de un Ayuntamiento piramidal en el que fundamentalmente todo gira en torno a un único grupo y  a la figura de un único alcalde súper protagonista frente al cual todos callan,   ponía el acento más bien, por el contrario,  en un método  alternativo,  descentralizado y participativo, más amplio, y por tanto más acorde al sentir plural de los ciudadanos que no son de una única cuerda.

Es verdad que  aglutinar grupos excesivamente antagónicos, resultaba una apuesta difícil, pero fue un aprendizaje de tolerancia en el que hubo, pese a todo,  un interés por solucionar problemas esenciales de Puerto Real  por encima de lo partidista, dada además la situación de desastre total en el que se encontraba el Ayuntamiento en el que la democracia había sido literalmente secuestrada por un Barroso que se había permitido dar todo un golpe de estado dictatorial aún estando en un sistema democrático al suprimir a su antojo todo un año los Plenos Ordinarios para burlar las preguntas que le hacíamos desde la  oposición y otras lindezas dictatoriales, como por ejemplo haber aceptado dinero para el Ayuntamiento ( 40 millones de pesetas según se supo después) de manos de promotores privados bajo promesa de alterar el PGOU recalificando  terrenos de pinares de especial protección (Zarza)  para dar vía libre a proyectos inmobiliarios especulativos ( proeza que le había valido a Barroso la expulsión de Izquierda Unida).  Y por otro lado había colocado las arcas municipales a una situación tal que  la auditoría que encargamos los miembros  del Gobierno del Pacto a  la empresa  Arthur Andersen  arrojó el resultado de que Puerto Real era el tercer municipio de España más endeudado proporcionalmente a su presupuesto y su número de habitantes.   

Aquel Pacto, pese a sus defectos de inexperiencia, contribuyó a sanear la Casa Consistorial y sirvió además para demostrar que en política nadie es imprescindible y un cambio era posible y  adecuado..

2007: un Gobierno de coalición: La mayoría de los electores quieren un cambio en Puerto Real.

Hoy, en 2007,  las elecciones han mandado a la Historia aquellos resultados aplastantes de antaño de 14 concejales acaparados por el  partido hegemónico de turno del Alcalde populista  Barroso.  

Hoy, como vecino, no integrado en ningún partido, opino que una fórmula no idéntica pero sí  similar a la del Pacto contra la Dictadura, o Pacto por la Democratización de Puerto Real,  es  ahora nuevamente viable y necesario.

Un Pacto por la Integración, Pluralidad y participativo ,  un acuerdo por el relevo, un gobierno de oportunidad para otros, ... es posible, esta vez con un tinte femenino en la alcaldía; dos alcaldesas en la misma legislatura, en rotación, Ana y Maribel y  como contrapunto los Verdes con medio Ambiente los cuatro años, por ejemplo,  o bien una única alcaldesa en coalición ,  con un compromiso común de frenar despilfarros,  realizar una nueva auditoría, salvar Puerto Real de la bancarrota, democratizar el Ayuntamiento,  (especialmente estableciendo reglas y compromisos de transparencia que quedaran institucionalmente aprobados en Pleno para siempre), prohibir  el oscurantismo,  declarar  el derecho de acceso libre de los miembros de la  Corporación a la documentación municipal sin que futuros alcaldes ni alcaldesas puedan imponer  censuras impresentables como hasta ahora ha ordenado el alcalde saliente,  propiciar una participación ciudadana real, llegar hasta el  fondo prioritario de una política de solidaridad, frenar el deterioro del patrimonio histórico-artístico-cultural-natural, superar el populismo,  erradicar el nepotismo,  etc, etc, etc. .

Y  si se me apura, diré que es necesario un  pacto para  girar la política municipal hacia la izquierda, porque sintiéndolo mucho por IU cuyo programa a nivel nacional a mi personalmente no me desagrada, y alguna gente de base me merece su respeto,  la práctica habitual de Barroso y del barrosismo en Puerto Real, salvo contados gestos excepcionales, nunca me ha parecido globalmente que se comporte como  verdadera izquierda porque en la izquierda auténtica no deben tener cabida ni los despilfarros, ni  el oscurantismo, ni el ordeno y mando, ni  el clientelismo, etc., prácticas  que Barroso ha tenido a la orden del día, aunque disimulados por una capa superficial de lo contrario.

El cambio está garantizado de todas formas

De todas formas, si no se pacta una fórmula de integración entre PSOE, PA y Verdes,  sea con alcaldía rotativa o sea una alcaldía  única,  y si Barroso repite nuevamente como alcaldísimo y lleva la barca él solo con pocos remeros en minoría, tendrá que abandonar la alcaldía en menos que cante el gallo durante tres meses cuando los muchos procesos judiciales en marcha, tanto nuevos que surgen como  antiguos que se reflotan, ( como por ejemplo El Cementerio por doble partida)  hagan su efecto, o cuando el propio Gaspar Llamazares descubra que Barroso le estaba ocultando que comete irregularidades urbanísticas y tenga que separar a Barroso del cesto de las manzanas coherentes de IU, (que en honor a la verdad también las hay, personas de base que actúan de buena fe y que no comprendo cómo tardan tanto en dejar de estar tan ciegos ).

En verdad, el aire fresco va a entra en el Ayuntamiento en esta legislatura sea de una forma u otra, tanto si hay pacto democrático y colegiado, como si no no hay.

El barrosismo fenece.

El barrosismo que estaba ya sucumbiendo, se aproxima a su óbito.  Tiene los días contados.   El Barroso honesto de izquierdas que tal vez pudo existir en los primeros meses del Partido del Trabajo (PTE)  o más concretamente el PTA ( Partido del Trabajo de Andalucía)  ( que yo por cierto  voté en aquella ocasión, ¡¡ craso error !! e inocencia de juventud )   hace ya mucho tiempo que desapareció, pasó a la historia,  y hubo una lamentable mutación hacia un hombre en la práctica dictador, hoy ya viciado y populista, que se ha mantenido en primera línea en parte por su capacidad personal que no se le discute, en parte por el apoyo de gente de izquierda de buena fe pero que a medida que le ha ido descubriendo le ha dado la espalda, en parte por el contradictorio apoyo complementario de sectores de la derecha que siempre lo han preferido, en parte por su innegable fluidez verbal que embauca, engatusa  y encandila, pero que se ve ya obligado a regalar macetitas para convencer porque su coherencia con la izquierda se ha ido extinguiendo como los dinosaurios. 

Puerto Real supera el síndrome de Estocolmo

Una alternancia es buena porque   del caudillo local   conviene que Puerto Real descanse por lo menos unos 12 años, aunque sólo sea por salud democrática de la parte de la ciudadanía que no le soporta, y por salud también del sector de la ciudadanía que le ha considerado imprescindible pero que poco a poco se va ya curando del síndrome de Estocolmo.

La mayoría de la población de Puerto Real que ha votado en estas elecciones municipales de 2007, si hacemos la suma,  se ha decantado por el no-barrosismo y también está en su derecho de respirar aire.

Un gobierno plural generoso con la participación:

Y no  habría que olvidar tampoco que quienes se han expresado con la abstención alcanzan un número importante , ( más del 40 % )  y eso obliga a quienes están en el Ayuntamiento a transformar el sistema hacia modos  más participativos y alternativos que abran las puertas del Ayuntamiento a la gente. En ese sentido, un gobierno más plural es al menos una aproximación mayor al sentir de más.

No hay que tener complejos de ningún tipo por cualquier modo de cooperación.. Todo pacto, si es sincero, es legítimo. Además, si  todos están de acuerdo que la dichosa regla Dont que impera en España  para  convertir el número de votos de cada partido en número de concejales es un método caduco que crea una representatividad  poco equitativa y nada proporcional  ¿Por qué no experimentar formas creativas para superarla ?

Posible consulta  previa a la ciudadanía:

De  todas formas, si los partidos que pudieran acordar un Gobierno plural de participación ( PSOE + PA + V ) tuvieran duda de si una fórmula colegiada sería o no sería del agrado de sus respectivos electorados, podrían acudir al recurso de pulsar a la opinión pública, que formas de hacerlo habría muchas.  Podrían  convocar un acto común en el que se diera a conocer un programa unitario  de compromisos y acuerdos mínimos para ver en qué medida recogían apoyo. 

Imagino por ejemplo la respuesta que obtendría  PSOE + PA + V  convocando a sus partidarios a un gran acto público en la Plaza de Jesús, o mejor en el Auditorio de Verano   ( ese hemiciclo de lujo tan infrautilizado).  Estoy seguro que la respuesta de la ciudadanía sería de aplauso generalizado. Así, el pacto que se acordase,   tendría una legitimación mayor de la que ya de por sí tiene..

En el  primer Ayuntamiento de la democracia, una vez  muerto el dictador Franco, ya Barroso contó con votos de "solidaridad" ajenos.

Y si ante un posible pacto en 2007  viniera Barroso a rasgarse las vestiduras, como ya hizo ante el Pacto de 1995 mediante el cual le enviamos a la oposición,  habría que recordarle que ya en 1979, habiendo él alcanzado una exigua diferencia ( 6 concejales del PTE, frente a 5 del PSOE y 5 del Grupo Independiente Popular, 2 de UCD, 2 del PSA y 1 del PCE), si salió él de Alcalde fue con el apoyo de grupos ajenos al suyo propio que le dieron una oportunidad de confianza porque estaba pre-pactado de que cada cual apoyaría a la lista más votada.  Y si posteriormente a la moción de censura  Barroso pudo gobernar en 1979, fue con el apoyo de una gestora que evitó el hundimiento total.  O sea, que en Puerto Real  los pactos, pre-pactos, apoyos, gobiernos de salvación , encuentros y desencuentros ya vienen de lejos.

Puerto Real quiere el divorcio con Barroso.

La sociedad civil ha cambiado. Aquello del matrimonio indisoluble para toda la vida hasta que la muerte nos separe es cosa de otros tiempos. Hoy las parejas se hacen y deshacen con libertad.  El divorcio existe. En política ha de pasar igual.  Puerto Real mayoritariamente ha expresado que quiere el divorcio con Barroso.

En la variedad está el gusto y la salud.

Así pues, tras décadas de cansina monotonía en las que Puerto Real ha estado tragando  siempre lentejas durante años y años,  ahora, sabiendo que hay  un menú más amplio de recetas, y  otros gustos y otras sensibilidades, repetir sería algo que aburre y empacha.

Más lentejas de Barroso, no gracias, que de eso Puerto Real tiene el plato sobradamente colmado..  

Probemos por favor otra dieta más variada y equilibrada, rica en fibra, con un par de platos complementarios  y con algo de régimen vegetariano, que es bueno para la mente y para el  intestino.

Luis Pérez Ramos ( ex-primer teniente de Alcalde, hoy vecino con opinión, como cualquiera)

 

     

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