
Cuando Barroso se presenta actualmente ante la ciudadanía hablando de Participación Ciudadana, o de urbanismo progresista, pienso siempre ¡¡ Qué mentiroso Barroso !!!. El Ayuntamiento nuevo lo construyó en zona que administrativamente es del Puerto De puerto Real, un edificio colosal al estilo de los faraones, con el propósito de pasar a la Historia, pero sin contar con la opinión de la ciudad. De nada sirvió que 2502 vecinos firmáramos un documento pidiendo que las oficinas municipales se pusieran en cualquier lugar del amplísimo término de Puerto Real que no fuera el lugar que de manera natural estaba pre-destinado a actividades marineras. El Varadero, a escasos metros del agua.
Barroso, se comporta como un dictador que actúa a su capricho por encima del sentir del pueblo.
A muchos puertorrealeños nos gustaba ir a la Punta del Muelle a contemplar el bello paisaje del frente marítimo. Ya después, con el mamotreto del Ayuntamiento nuevo , en compañía del mamotreto del Auditorio, haciendo de pantalla, aquel Puerto Real quedó visualmente sepultado. Eso si, las pirámides de faraón están ahí, dejando huella, símbolos para mi de una política dictatorial ajena a la ciudadanía. De todas formas, la estética no es lo más importante en la construcción de una ciudad: por encima está el uso racional y el aprovechamiento de los espacios, y el hecho de que la arquitectura sea o no sea democrática. Para mi, las obras faraónicas de Barroso en el Frente Marítimo como Ayuntamiento y Auditorio son como la Abadía del Valle de Los Caídos: mega edificios impuestos a la ciudadanía fruto de la manía de grandeza de dictadores, que contribuyen a malograr el paisaje y arruinar las arcas municipales. ( continuará.....) Luis Pérez.